Publicado: 19 de Marzo de 2015 a las 10:53

Cuando llega el buen tiempo algunas personas empiezan a sentirse cansadas, irritables, con malestar y dolor generalizado. Es curioso (y latoso) que, precisamente en la tan esperada primavera, uno se empiece a sentir tan mal. 

Lo que tenemos que tener presente es que durante el invierno hemos ido acumulando toxinas, hemos comido más de la cuenta y reducido la actividad física.  ¿Pero si comemos fatal todo el año, porque no sentimos astenia "primaveral" en otras épocas de año? Algunas personas sí que sufren este tipo de condición de manera crónica, pero por lo general vamos a ver porque ocurre precisamente en primavera.   

A partir de segunda quincena de marzo, se activa un proceso de desintoxicación en el organismo para eliminar los excesos invernales, y esta actividad metabólica es de tal envergadura que al hígado se le amontona la faena. ¿Que tiene que ver el hígado en todo esto?  Pues que el hígado empieza a ponerse muy activo, ya que drenar los excesos y las toxinas es una de sus funciones más importantes. Hasta aquí perfecto, y ahora empiezan los problemas.  

Si el hígado está demasiado cargado y tóxico, no tendrá energía suficiente para llevar a cabo esta función de desintoxicación del organismo ¿y que le pasará? Pues que se bloquea. Esta incapacidad del hígado para mover energéticamente el organismo es lo que conocemos en medicina china como el síndrome de bloqueo de energía del hígado. De ahí el cansancio, el dolor muscular y la irritabilidad, síntomas que mejoran con la actividad física, ya que el movimiento desbloquea, y el desbloqueo nos revitaliza. 

Por lo tanto, lo mejor que podemos hacer en primavera para sentirnos energéticos y positivos es un tratamiento de desintoxicación para ayudar y potenciar al hígado en sus tareas. Es fundamental los cambios de hábitos en las comidas, potenciando el consumo de verduras y frutas y disminuir el consumo de alcohol, grasas, azúcar, carnes rojas...  También ayuda mucho tomar infusiones con plantas específicas para drenar el hígado como el cardo mariano, el boldo, diente de león o la cola de caballo. 

Pero muy importante (o lo más importante); moverse, moverse, moverse y moverse. Cuando un síntoma mejora con la actividad física, sospechemos del hígado, seguro que al pobre hígado le ocurre algo. Olvidémonos un poco más del sofá, evitemos lo más posible el ascensor, salgamos al aire libre, hagamos más ejercicio físico, sudemos la camiseta, caminemos Barcelona (que es muy bonita), o usemos el bicing, levantémonos temprano, si se puede con la primera luz del día, y vayámonos a dormir temprano. 

Para aquellas personas que ya ahora mismo quieren empezar a perder peso, este cambio de hábitos ayudará seguro a deshacerse de algunos kilos de mas.

La acupuntura es una buena terapia para ayudar al hígado a drenarse, hay puntos de acupuntura específicos para drenar el hígado, calman el espíritu, ayudan rebajar la ansiedad para comer y potencian, movilizan y desbloquean la energía.

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