La depresión nerviosa se caracteriza en que la persona se siente desmotivada, apática, triste y agotada; y también desasosegada, nerviosa y ansiosa.  

Esto se explica desde una óptica neuronal. Los lóbulos frontales son la parte del cerebro que esta relacionada con la motivación y la conducta, por lo que las personas que tienen esta parte del cerebro dañada suelen ser apáticos e inhibidos o por otro lado excesivamente desinhibidos y impulsivos. 

Por otro lado tenemos que los lóbulos frontales del cerebro puede verse afectados por el estado del hígado. ¿Como? pues porque existe una relación muy estrecha entre el hígado y el cerebro. 

¿Como es esta relación? Cuando se da el caso de la disminución del metabolismo hepático, el hígado deficiente busca compensar su defecto de energía en el cerebro, sobre todo en las zonas frontales; por lo que con un hígado demasiado sobrecargado y sin energía la parte frontal del cerebro puede llegar a perder su volumen y su eficacia.

Los médicos de la China antigua también establecieron una relación muy estrecha entre el Hígado y el cerebro. El recorrido del meridiano de Hígado llega al cerebro, por lo que es fácil imaginar la influencia que pueda tener el Hígado sobre el estado mental del ser humano. 

En Medicina China tenemos muy en cuenta al hígado para tratar la depresión. El síndrome de Hígado que puede dar depresión es el síndrome de estancamiento de la energía de hígado. Su causa principal radica, generalmente, en trastornos emocionales contenidos o mal canalizados. 

Las manifestaciones clínicas mas relevantes a este nivel del estancamiento de energía del hígado son la depresión, irritabilidad e impaciencia, sentimiento de infelicidad y  la tensión nerviosa. 

En la práctica clínica en Poblenou, Barcelona, damos mucha importancia en tratar la energía del hígado para aliviar a los pacientes que sufren de depresión nerviosa. 



Publicado: 11 de Diciembre de 2014